¿Sabías que de los 700 días de su gestión, César Acuña se pasó casi 150 días de paseo en Dubái, Madrid, Francia y Chile? Mientras el «plata como cancha» se tomaba fotos bien fresco en el extranjero, el crimen organizado se metía hasta la cocina en La Libertad.
Como aseguró el consejero regional Greco Quiroz, Acuña es el responsable directo de este desmadre por abandonar la región para irse de viaje de placer, enrostrándonos su riqueza mientras los liberteños no tienen ni seguridad básica. ¡Ese es el supuesto líder que ha postulado a la presidencia 10 veces desde 1998!
Lo que pasó en Chicama es para llorar. La regidora Elena Rojas estaba organizando una chocolatada para los niños y terminó asesinada a balazos. Pero la maldad no tuvo límites: siete menores resultaron heridos, cinco de ellos graves. ¡Balearon a niños en una fiesta navideña!
¿Y qué hacen las autoridades del partido de Acuña, Alianza para el Progreso (APP)?
Joana Cabrera (Gobernadora) se dedica a desfilar, sonreír y posar para las selfies. Rosario Cortijo (Alcaldesa de Ascope), es simplemente una figura decorativa que ni un pronunciamiento sacó tras la tragedia. Están ahí para el protocolo, pero cuando las papas queman, desaparecen.
Aquí viene lo más indignante. El partido de Acuña, Alianza para el Progreso, no solo abandona la región, sino que en el Congreso vota a favor de las leyes que ayudan a los criminales.
La Libertad se está hundiendo por la ambición de un solo hombre y su partido que solo busca el poder para su provecho. No podemos permitir que sigan usando nuestras regiones como su «caja chica» mientras nosotros ponemos los muertos.
Este 2026, la cosa es simple. O seguimos con los que se toman selfies sobre nuestra sangre, o elegimos gente que de verdad quiera trabajar. El Perú necesita orden, no viajes a Dubái con la plata del pueblo. ¡Despierta, liberteño!