Lo que está intentando hacer Carlos Álvarez, candidato presidencial por el partido País para Todos, no tiene ninguna gracia. El hombre que por décadas nos hizo reír imitando a políticos corruptos, hoy parece haber aprendido demasiado bien los trucos de sus personajes. Una investigación del programa ‘Beto a Saber’ ha revelado que Álvarez omitió información crucial y gravísima en su hoja de vida ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
No es un error cualquiera. Carlos Álvarez ocultó que tiene una condena judicial por peculado en contra del Estado peruano. Según el expediente, el exhumorista fue sentenciado por haber sido operador de Vladimiro Montesinos durante los 90.
¿Qué es lo que Álvarez no quiere que sepas?
Fue condenado como cómplice del delito contra la administración pública. Aunque inicialmente fueron cuatro años, se modificó a tres años de prisión suspendida. En su declaración oficial ante el JNE, marcó con un rotundo «NO» en la sección de sentencias.
Además de ocultar su pasado judicial, el candidato también omitió declarar un lujoso automóvil Mazda CX-90 del año 2025, valorizado en 160,000 soles, registrado a nombre de su empresa. Solo consignó un Porsche del 2013, como si el otro vehículo no existiera.
Al ser consultado por la prensa sobre su pasado con Montesinos, el candidato simplemente huyó diciendo que lo contestará «más adelante» porque estaba en un «tema privado».
El caso de Álvarez se suma a las sombras de otros candidatos como López Chau (con su pasado de asalto y robo) o Mario Vizcarra (sentenciado por corrupción). La pregunta para todos los peruanos este 2026 es ¿Merecemos este tipo de candidatos?
La presidencia del Perú no es un escenario de televisión ni un libreto de comedia, es una responsabilidad que exige manos limpias y honestidad absoluta. Omitir una condena por peculado es una falta grave que debería inhabilitar a cualquiera que pretenda dirigir el destino de 33 millones de personas.
Este abril, no votes por el que te hace reír, vota por el que te dice la verdad. ¡Basta de candidatos que son un chiste de mal gusto para nuestra democracia!