Hablar de «soberanía» suena bonito en los discursos de campaña, pero la realidad es que a Petroperú nos la están vendiendo como si fuera el tesoro de la nación cuando, en verdad, es un barril sin fondo.
Mira nomás a Venezuela. Tienen más petróleo que los árabes, pero su gente se muere de hambre y tiene que escapar a pie. ¿Por qué? Porque permitieron que un Estado comunista y corrupto agarrara la petrolera (PDVSA) como si fuera su caja chica.
En el norte sabemos bien que si el patrón es flojo y ladrón, la hacienda se va a la quiebra. Eso mismo le pasó a los venezolanos y eso mismito nos está pasando con Petroperú.
No te dejes engañar por los que dicen que el Estado debe manejar todo. El petróleo no es una «maldición», la maldición son los políticos que lo capturan. En Venezuela, PDVSA dejó de contratar ingenieros capos para meter a gente del partido. En Petroperú, las decisiones no las toman expertos, las toma el gobierno de turno para no quedar mal con los sindicatos o para pagar favores políticos.
Venezuela usó su petróleo para mantener a Maduro y su mafia. Aquí, Petroperú se ha tragado casi 18,000 millones de soles de tus impuestos en solo tres años. ¡Imagínate cuántos canales de regadío, colegios y hospitales modernos en Trujillo o Chiclayo se habrían hecho con esa millonada!
Nos vendieron el cuento de Talara como la salvación, pero lo único que ha hecho es hundirnos en deudas hasta el 2047 mientras los «jeques» de la planilla siguen cobrando bonos hasta por irse de vacaciones.
Ha llegado el momento de decidir. ¿Queremos ser la próxima Venezuela con una petrolera quebrada que solo sirve para enriquecer a los políticos de izquierda? ¿O vamos a dejar que los expertos, los que sí saben de negocios y de petróleo, entren a salvar lo poco que queda?
Necesitamos un cambio total este 2026. No podemos votar por candidatos que te prometen «gas barato» o «petróleo para el pueblo» mientras le siguen metiendo la mano a tu bolsillo para pagar el desmadre de Petroperú. El 12 de abril, elige a quien tenga los pantalones para decir «Basta de despilfarro». El petróleo es de los peruanos, no para que los políticos de turno se llenen los bolsillos ¡Abre los ojos, paisano, que con la plata de todos no se juega!